Entonces, qué?

A veces uno mira el entorno y no se resiste las ganas de decir alguna que otra cosa al respecto… Siempre está el temor de los aficionados al pensamiento único y débil, pero ni modo. El riesgo y los enemigos son parte de la vida, la prensa servil a ellos también y los “pensadores” de gabinete lo mismo… Y si no, que lo digan los sacerdotes asesinados recientemente en México y Argentina o los jóvenes cursillistas masacrados en México, La lista es larga y se suman los que son volados por los aires ya no por bombas al estilo IS sino al estilo de otros que solo animan el terrorismo mediático.

Occidente se ha vuelto el gran enemigo de sí mismo. Eso es claro. Hoy por hoy el panorama es desolador y la ruta comprometida, sobre todo, cuando uno mira tanta renuncia a las raíces. Y ello pasa en EEUU (basta oír el discurso de la Clinton en temas de vida y sociedad o las locuras de Trump en contra de las gentes que no comparten sus genes gringos), en Europa (el discurso de Podemos o las políticas cristianofóbicas de tantos gobiernos laicistas) o bien, en América Latina con todo su condición de continente tomado por ideologías como la de género que aniquila la familia, deforma personas y buzea en todo lo que hoy se considera antivida.

Es una lucha contra los principios que, a pesar de los que algunos digan, dieron origen a la declaración del 48 sobre derechos humanos y que fueron plasmados en blanco y negro por la pluma de Maritain. Unos principios que son lo que son y no lo algunos inventan y los venden como reales mediante los medios y redes que les sirven de cómplices…

Reaccionar y hacerlo por la vía de levantar la voz, hacer ver y no temer a las bombas que sean hoy es claro… pero con fundamento y sin pensar demasiado en lo que vendrá que, fijo, llegará y en la forma de las nuevas versiones de terrorismo actual y mediática.

 

 

 

Un párroco hoy… Un párroco juzgado… Un párroco terrícola… Qué es?

La función de un párroco es diversa y compleja
Desde lo puramente formativo-celebrativo hasta la labor de ayudar a cientos de familias que comen o mandan a sus hijos a la escuela por becas y ayudas parroquiales mensuales.
Por otra parte mantener edificios en buen estado y con poquísimo recurso
Además custodiar lo que es obligación proteger pues solo se administra ya que NO ES DE EL…solo debe gestionar todo bien
A veces no se es billete de 50mil pues no se puede caer bien a todos ….además están los q confunden ser manso con menso (los listillos que ‘se montan’)
Por otro lado, a veces no siempre se está de buenas o bien hay impertinentes que no faltan y disfrutan provocando!
Y lo peor: los q juzgan desde lo que desconocen, esto es, el modo en que una parroquia se mantiene y funciona (y en relación a ello, las diócesis): mucho gasto y poco recurso y salarios de muchas personas y el más precario: el del cura (a veces montos increíblemente bajos que son dados por la parroquia y de nadie más)… con aportes de los fieles que son pobres con frecuencia (el católico da su ‘menudo’) y todo creen que caen del cielo.
Lo comento esto por tonteras que uno lee por estos medios irresponsables y comentarios de cuantos escriben desde sus prejuicios o crasa ignorancia

DOMUND 2016 – domingo 23 de octubre — La Prelatura de Moyobamba

Papa Francisco: Mensaje para la Jornada Misionera Mundial DOMUND 2016 ¿Qué es el Domund? El Domingo Mundial de las Misiones es el día en que la Iglesia universal reza por la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras, y colabora económicamente con ellos en su labor. ¿Por qué el Domund? Porque el 37% de la Iglesia católica […]

a través de DOMUND 2016 – domingo 23 de octubre — La Prelatura de Moyobamba

Obispos, un mensaje y la violencia en Tiquicia 

  Recientemente se ha celebrado una nueva asamblea de los obispos de Costa Rica. En su reunión han abordado una serie de temas de interés nacional que quedan, como ocurre al final de cada asamblea ordinaria, registrados en el mensaje final que se hizo público el 26 de febrero último.

 Aunque fueron varios los temas tratados, en el mensaje aparece ocupando un lugar preeminente la cuestión de la violencia que hoy por hoy enluta a muchas familias y comunidades costarricenses.

 Datos realmente sorprendentes son los citados por los señores obispos. Ellos nos ponen, para tristeza general, en situación de verdadera “epidemia”. Una violencia que luce en el 2015 la cifra de 560 homicidios y de ellos, una cuarta parte, debidos a problemas relacionados con el narcotráfico.

 Mas la noción de violencia no queda, en el mensaje de la Conferencia Episcopal, reducida a los homicidios. Se extiende a otras realidades: mas de 32 mil atenciones médicas anuales originadas en accidentes de tránsito, unos 3 mil menores atendidos en el Hospital Nacional de Niños víctimas de diferentes tipos de agresiones y una largo etcétera marcado por la violencia intradoméstica, el bullyng escolar y una situación triste de casi 400 mil personas que viven sumidas en la peor de las pobrezas, sin techo o sin trabajo.

 Sobre las causas de esta situación los obispos abundan y ofrecen una lista sugerente que obliga, ciertamente, a una especie de examen de conciencia colectivo: descuido de la promoción y defensa de la familia, crisis antropológica de nuestro modelo de desarrollo, impacto negativo de algunos contenidos difundidos por nuestros medios de comunicación en horarios inadecuados, crisis axiológica de nuestra educación a todo nivel, caída de la autoridad y del prestigio de nuestras instituciones, escándalos de corrupción ampliamente dados a conocer por la prensa, etc.

 ¿Qué hacer? ¿Cómo proceder?

 La afirmación que hacen los obispos de nuestras diferentes diócesis es clara: no hemos de perder jamás la esperanza de que se puede pasar de la violencia a la paz y de la antifraternidad a la solidaridad

 Estamos en un año jubilar que gira en torno a la noción de misericordia. Hay rasgos de esta realidad tan decisiva en el mensaje del evangelio y tan presente en el discurso del Papa actual que no pueden dejarse de lado a la hora de querer construir una sociedad costarricense nueva: bondad, compasión, ternura, clemencia, ayuda desinteresada, perdón, sensibilidad frente al que sufre, etc.

 Igualmente, resulta urgente traducir en vida las llamadas obras de misericordia, tanto corporales como espirituales y animarnos al perdón para que la rabia, el rencor o la venganza, dejen de asolar pueblos y familias. Obviamente, el esfuerzo desde la familia, la educación renovada y los medios de comunicación ha de ser serio y eficaz si queremos revertir la situación que hoy, lamentablemente, parece atraparnos y que cuesta sangre y lágrimas, casi a diario, a muchos que padecen esta violencia que nos consume.

 Ojalá este mensaje no caiga en el vacío y se convierta en un referente que genere iniciativas y pasos concretos para forjar una patria que nunca debió dejar los senderos de paz y justicia que siempre ha andado.

Dr. Mauricio Víquez Lizano, pbro.

Católicos y política

Participación católica en política.

En el 2010 tuvimos la experiencia de enfrentar la experiencia de elección de alcaldes por vez primera. Toda una novedad.

Actualmente, vamos a una nueva cita en las urnas. Es la oportunidad de participar, de nuevo, en la configuración de los gobiernos locales.

Las municipalidades cada día son y serán mas importantes. Por tanto, la participación ciudadana es clave. No es posible aplaudir, de modo alguno, el que un costarricense se quede en casa pudiendo ir a votar.

El voto, es para cualquier costarricense, un derecho-deber. No hay duda que todos lo hemos de tener claro y, en consecuencia, proceder. Bajar el abstencionismo en elecciones municipales y nacionales es esencial.

Participar es, entonces urgente. Sin embargo, no solamente se trata de ir a votar. Es esencial dar un paso mas y comenzar también a fiscalizar a aquellos que son elegidos. Una cosa y la otra son esenciales para todos y, de modo especial, para el ciudadano que se llama y es católico.

El católico de hoy no puede ser enemigo de la vida política ni sentir alergia de cara a la actividad partidista. Está llamado a vivir la política a profundidad. Se trata de enterarse de cuanto pasa en el país, conocer lo que se decide en cada poder de la república, analizar hasta qué punto lo que se da en su entorno coopera en construir la Civilización del Amor o no. Igualmente, la militancia en partidos consecuentes con los ideales cristianos es mas que imperiosa.

Ya desde hace mucho tiempo, en concreto, en el 2000, Juan Pablo II había dicho que aquellos que desean gobernar las naciones, máxime si son católicos, debían mantener una total coherencia con sus principios y aspirar a dirigir los destinos de los pueblos desde la plataforma de partidos que eviten pactar con ideas y propuestas antievangélicas. No se trata de injerencia de la jerarquía en estos asuntos sino otra cosa: coherencia con lo que se dice creer. Ahora, y si la jerarquía levanta la voz pues lo ha de poder hacer con toda libertad a partir del derecho de libre expresión y el derecho de libertad religiosa.

Aparte de esta necesaria coherencia de los políticos católicos, pedida durante el jubileo del año 2000 por Juan Pablo II, hoy santo, hay otro elemento clave: el fiel católico no puede, de modo alguno, mostrarse apático de frente a una elección. Si no participa puede colaborar a que algunos indeseables se apoderen de las instancias del poder público local o nacional, o bien, dejar espacios para que los modernos cristianofóbicos tomen posiciones de frente a lo que somos y creemos.

Hoy es un día para participar y en adelante, la participación católica en los partidos ha de ser, en clave de los dicho, frecuente y masiva. El Papa Francisco nos lo pide.

Porque nos ven y estamos en tiempos ideales para ser fermento en la masa, el norte que guía nuestros pasos es uno: participación política activa católica ¡ya!.

Un jubileo para mejorar el mundo.

bergoglio-2Se ha abierto en la Iglesia y a nivel mundial un año jubilar extraordinario. Ha habido muchos años jubilares desde 1300 pero no muchos extraordinarios como este y menos aún con un tema tan peculiar.

El propósito de Francisco, al convocar este año mediante la bula Misericordiae vultus, es doble: hacer recuerdo e invitar a retomar todo cuanto está implicado en el concilio Vaticano II que se cerró hace 50 años y, por otra parte, hacer ver el tema de la misericordia como una cuestión esencial para construir juntos un mundo mejor.

Recordar el concilio y sintonizar mas y mejor con su espíritu es, sin duda alguna, un reto con se nos plantea. Dentro y fuera de la Iglesia el viento fresco conciliar resultó impactante. Hoy ese aire fresco se hace necesario en una doble dirección: para la Iglesia, seguir andando de cara a ser mas fiel a su fundador y a su misión; en cuanto al mundo, por otra parte, animarse a abrirse al diálogo que, sin duda alguna, solo bien trae y favorece el encuentro de todos los seres humanos en momentos en que la misma sobrevivencia de la vida está en juego.

En cuanto al tema de la misericordia, Francisco nos pide, como escribió en el mensaje de la Jornada de oración por la paz este año: perdonar, dar, abrirse. Se trata de enfrentar las contradicciones de nuestro tiempo, dejar de lado la indiferencia que humilla a tantos que sufren y superar todo cinismo destructor. Se trata de volver la mirada a todas las periferias existenciales de hoy y pronunciar un operativo “¡presentes!”.

Un par de trinomios resultan esenciales en la visión de Francisco. Uno es amor-compasión-solidaridad. El otro es techo-trabajo-tierra.

En este sentido el año jubilar nos reta. Aparte de los propio de un año santo, el Papa desea que vayamos mas allá. Nos anima a tener una experiencia creyente de la ternura y la misericordia de Dios y que ello nos lance a vivir y hacer vivir las obras de misericordia corporales y espirituales, en otras palabras, desde atender al que está padeciendo hambre, frío y soledad, hasta aquel que no sabe, se equivoca o a caído bajo el peso de la ignorancia. Se trata de hacer vida los trinomios anotados: retadores y exigentes si los deseamos pasar del papel a la vida, de las buenas intenciones a los planes de las ONG’s y los gobiernos y organismo internacionales.

Igualmente, vivir este año nos lleva, en la línea de la encíclica Laudato Si, a procurar que la casa común no siga su deterioro trágico sino que vuelva a ser el hogar acogedor en que todos tienen algo, en que el agua es un don que se reparte sin necesidad de pagar por él y en el que los pueblos no tienen que migrar porque las condiciones de deterioro hacen imposible sobrevivir en la propia patria.

Vivir este año, finalmente, nos lleva, en las claves emanadas del último Sínodo, a promover y proteger la familia. Ella, en sentido amplio y estricto, es el lugar donde se juega, en gran parte, el futuro de todo cuanto vivimos y nos rodea.

Como se ve, los retos y desafíos son abundantes. Tomarnos en serio este año puede redundar en que este mundo mejore. Vale la pena intentar algo.

Dr. Mauricio Víquez L, pbro.

A propósito de la ideología de género…

Un artículo y unas críticas sin fundamento.

En estos días algunos medios han venido explotando las opiniones que algunos sectores de Liberación Nacional han expresado con respecto a un artículo aparecido recientemente en La Nación y firmado por su secretario general, el Doctor Fernando Zamora.

Los que argumentan urgencia de pluralidad dentro del partido anotado también le reclaman a don Fernando haber externado la suya.

El tema abordado por el secretario general liberacionista fue la ideología de género y cómo, en su opinión, tiene ella un origen de raíces marxistas y que hoy es animada por sectores neomarxista muy influyentes a nivel mundial.

Independientemente de que el origen de esta ideología sea solo el marxismo o haya otras fuentes que la sostienen en su formulación y promoción, lo cierto del caso es que cada día es mas y mas claro lo nefasto de sus consecuencias. Hasta los muy abiertos noruegos se han dado cuenta, de modo paulatino, de las consecuencias oscuras de la ideología de género y han comenzado a dar marcha atrás. Hace poco, incluso, hasta los españoles han reconocido lo negativo de una corriente que supone muchas cosas, niega otras que son obvia y se resiste a mirar lo que está frente a sus ojos.

Esta ideología poco o nada ha tenido que ver con las verdaderas conquistas de los movimientos feministas. Logros que, de paso, comenzaron a gestarse mucho antes de que esa ideología comenzara su oscura difusión.

Para escribir esta nota me he dado a la tarea de leer todos los discursos de toma de posesión pronunciados por los expresidentes liberacionistas. Ni uno solo hace opciones por los principios de la ideología de género. Aunque sí defienden el ideal de la igualdad de dignidad entre los sexos y animan un país mas inclusivo en función de un rol mas activo de las mujeres en el desarrollo del país, nunca caen en los excesos que brillan en los postulados de la ideología que algunos liberacionistas ven en la esencia de su partido. No creo que Don Pepe estaría contento con esas afirmaciones.

Me parece que el articulo del Dr. Zamora no hace mas que reflejar lo que algunos tienden a negarle a él y reinvindicar para ellos en cuanto que ven las cosas de modo distinto a su secretario general. Reflejan las líneas escritas por don Fernando la pluralidad dentro de un partido en el marco de los parámetros ideológicos de una Carta Fundamental que todos deberían conocer mejor: ni niega derecho alguno humano (por tanto no es conservador el Sr. Zamora como algunos dicen), ni liquida libertad alguna y menos aún contradice lo que esa Carta indica sobre bien común, democracia o familia, todo lo contrario, lo consolida.

En definitiva, me pregunto: ¿para qué tanto brinco si el suelo está plano?